20 sept 2011

Maldigo mis actos


Maldigo mis actos...
Porque no me aguanto estos errores.
Porque el diablo mata mi luz con sus malditos sabores.

Maldigo los sabores que inundan la mierda.
Maldigo su maldiciente aroma a vacío,
porque para ese putrefacto espacio mi alma no ha nacido.

¡De que alma estoy hablando! ya no sé si la tengo...
Sólo soy esta carne inútil que me hace detener la calma,
con augurios de mala suerte y sus promesas falsas.

Si así de triste es el destino, mi corazón es una lanza.
La muerte es una flecha que me persigue a todos lados.
Cuando la vida me alcanza al rato caigo de nuevo enjaulado.

Que la vida se me muestre...
Que su belleza sea todavía aún mas fuerte...
¡Que mi vida elija de una vez por todas a la Vida!

Este lamento surge de un bastión lleno de bondades aquí no encontradas.
Por eso desespero...
porque quiero ahora lo que mi corazón no alcanza.


11 sept 2011

Encuentrame


No sé dónde estoy
y la oscuridad se hace fuego.

Paraliza el mundo que nace entre paredes y deberes.


La vida sigue…

y yo solo… con miedo.

Necesito de alguien que me conozca más que yo mismo

pues ya mis solas fuerzas se agotaron.

No sé quién soy.

Soy bueno y también soy malo.

Soy nervioso, soy malgenio.

Escucho, quiero sonreír.

Sólo eso estoy siendo…


De otros necesito.

De personas que sean del tamaño de esta soledad…
pero eso es imposible…


Un Dios se esconde en mi corazón...

un misterio encerrado en las profundidades de mis entrañas,

y me visita constantemente...
o mejor dicho me dejó sólo.

Muéstrate…



¿Existes?

10 jul 2011

No te suelto


La certeza de mi destino es una roca que no soltaré.
Sobre todo en tiempos de vacío,

en donde la luz llega hasta la sed

y todo se compara con la oscuridad.


Quiero regresar a mi tierra,

a mi corazón inquieto

a la luz que se me esconde.


Esta tierra seca se quebranta

y pide a gritos el ansiado manantial.

Te quiero de vuelta y tu respuesta es silencio.

Ya no aguanto el infinito pozo de la soledad.


No te suelto…

aunque me desgarre en la vida
y te afirme entre uñas y manos nerviosas,
con una fuerza que ya no tengo
y a punto de caer al abismo.

Quiero regresar a mi tierra,

a mi corazón inquieto
,
a la luz que se me esconde.


4 may 2011

Rayo divino


¿Qué es esta obsesión de quererte?
En este lugar un pasado se lleno de caricias, y tus ojos encendieron mi más profundo deseo.
Ahora, la soledad penetra hasta en mis huesos y la nostalgia aflora como una dolorosa herida.

Si nuestro pasado no me bastó y este presente con tu ausencia mucho menos…
¿Qué es esta obsesión de quererte?

No puedes ser un simple consumo...
Si el recuerdo de ti es eso entonces no aprendí nada.
Tu presencia no puede ser sólo un momento ausente porque la belleza de tus ojos es sagrada.

Quiero lanzar un grito a este enorme vacío…
un grito a esta infinita soledad que no puedo sacar de mi...

Pero a tus ojos doy las gracias,
porque son luz de una cruz que mi vida está llevando, hacia el rumbo que tu presencia me mostró.

Que los rayos divinos como los tuyos no terminen nunca, porque en ellos está el más profundo querer de nuestro enorme corazón...
Ahí está nuestra pregunta...
Y allá afuera…
en el histórico acontecimiento, en este presente lleno de búsquedas y encuentros, y en el anhelado futuro…
está la más sagrada de las respuestas.


14 mar 2011

Razones para quererte



El reflejo de un sol que no abandona tus ojos,
tú mirada que no deja de buscar la Luz,
tú sonrisa llena de un santo dolor,
y tu limpida presencia...
no hacen otra cosa que enternecer vibraciones y llenarme de razones para quererte...
porque te quiero con el corazón y con mi razón.


Y las razones van llegando a un mar sin fin,

van dando luz a una infinita existencia,

se va consumando un camino en la vida que nos abraza.

Por eso buscaré para encontrarte.

Porque una mujer así nunca dejará de recordar mi mas profundo querer…

Y no para de encender a un corazón que sólo busca el definitivo albor del día para siempre.


18 feb 2011

Mirarte

Mirarte es volar con el piano de Shumann y una sonrisa... entre las estrellas, la luna y unos ojos llenos de amor.
Mirarte es darse cuenta que tu vida salió a mi encuentro vestida de jeans. Es comprender que en ti vivimos, nos movemos y existimos... pues estás en aquellos que miran como el pequeño José tomas, en la cordillera de los andes, en los chincolitos, en el ciruelo de mi casa y en mis ojos después de tu abrazo.

Mirarte no es un sentimiento; no es un romántico Jesús o una estrella de rock, no es un héroe vestido con capa y no es como el ídolo de mi hermana menor.
Mirarte es mirarte de verdad. Es no escapar. Es tener conciencia de la pobreza, del mundo al revés, del dolor, de la impotencia... porque ahí eres un grito y estás mas presente que nunca. Por eso no puedo dejar de mirarte. Si escapo, no te miro y si no te miro, no me miro y si no me miro, vivo para mi... vivo en mi casa riéndome por la persona que se hizo un piercing en la encia y un tatuaje en el dedo chico.

Mirarte es seguir, porque seguir es crecer, y crecer es seguir mirándote en mi. Es estudiar. Es seguir al profesor que encendió con su amor mi corazón. Es no ser un mix de vocaciones.


Cuando te miro, vibro... pero cuando no te miro, también. Por eso mirarte es conocerte. Es no confundir al mal con el bien, ni al bien con el mal.


Mirarte es descubrir a un amor tan inmenso, que hasta desea locamente a este corazón.
No comprendo que es lo que tengo para merecerte...soy una incoherencia total , un grano de roca en medio del desierto, y un volcán vestido de infinito anhelo.

Mirarte es descubrir tu mirada en los ojos de aquel que al parecer enloqueció... y en este momento comenzamos nuevamente, porque simplemente mirarte es la vida, es la cierta respuesta agradecida que Tú presencia hizo florecer. Cristo.

12 feb 2011

Misiones Pichidegua 2011

Antes de comenzar la misión en Pichidegua, en las reuniones para preparar las catequesis me quedo resonando mucho el tema de fe y razón; “la fé es razonable; no partimos de cero, no nos movemos por una energía emocional interna; nuestra vida se va construyendo con hechos, y éstos van constituyendo la conciencia y el actuar de nuestro camino”. Me resonó mucho esto, pues aunque esto ya lo había escuchado en alguna parte, no era algo que me acompañara en las circunstancias más cotidianas. Cristo tiene que ver con todo.

“Vivir es hacer memoria de mi” fue la frase que nos acompaño durante todas las misiones y mas aún se me aclaraba el panorama y se me venían a la cabeza los encuentros y aquellas miradas que se posaron sobre mi a lo largo de mi historia. Las miradas de mi papá, mi mamá y mi hermana… gratuitas al extremo… ellos me lo dan todo y un poco más, me lo han perdonado todo a través de gestos y los meritos son muy pocos. La mirada de mi abuelo que se mueve por la gratitud, mi profe de música que a pesar de yo tocar horriblemente mal en un principio, y a pesar de abandonarlo, siempre creyó en mi y me recibió con los brazos abiertos nuevamente. Amigos mios como Nicolas, Nelson, Belen, Fernando, José, Pamela, Fran, Daniel, que a pesar de las debilidades siempre me acompañan y ayudan en el caminar.

Digo sus nombres porque la amistad no es una masa. me he dado cuenta que no corresponde a nuestra razón derretir el contorno de las cosas y disolverlo todo en una cosa. Aquello que nos acompaña cotidianamente no son “los” amigos, es “él” amigo; Cuando San Alberto Hurtado nos desafía con la pregunta: “¿Qué haría Cristo en mi lugar?” ya no pienso en el cielo… ya no pienso en la persona de Jesús, porque aunque suene contradictorio a Él en persona no lo vi… pero el día de hoy vive y lo puedo conocer, porque dos mil años han pasado desde que maría dijo si, desde que Jesús dijo si, al igual que sus discípulos e innumerables personas dijeron que sí, y han permitido que la belleza del amor de Cristo viva el día de hoy y salga a mi encuentro.
Por eso él me genera, porque lo que desea el corazón vive, está presente y me hace vivir… el rostro de ese amigo, de ese familiar: el rostro de Cristo.
Ahora cuando voy a trabajar a hacer clases, me pregunto ¿Qué tiene que ver esto con Cristo? ¿por qué lo hago? Y me doy cuenta que recordar mi vida lo ilumina todo: voy a llevar a mis estudiantes aquello que se me entregó. Voy a responder.
Y por ej. cuando estoy en dificultades ahora me pregunto: ¿Que haría mi "Abuelo" en mi lugar?

En las misiones vivi muchas situaciones de impotencia: un señora que lloraba mucho pues era victima de maltratos y amenazas por parte de su marido; no pudimos decirle nada pues se tenia que ir, y un hogar de ancianos cuya realidad me causo mucho dolor… muchos abuelitos que conocía desde los años anteriores, este año estaban muy enfermos. A ratos me daban ganas de salir de ahí… en momentos no pude contener algunas lagrimas. Pensaba que si no existiera aquel que responde a este infinito dolor, el corazón se haría trizas y la vida sería una “pasión inútil”. Pero ¿Cómo poder enfrentar una realidad así? Pienso en los médicos, en los sacerdotes, en los voluntarios, y yo mismo como profe.
¿como responde Cristo a este dolor que surge en el corazón? Creo que la punta del iceberg es ésta: la mirada de Cristo presente en mi vida... y dejarse mirar, para mirar.

19 ene 2011

Sólo pido dejarme mirar por ti...



La vida espera por tu amor
y te ve en el balcón silenciosa…
en esa penumbra llena de miedo.
La vida espera despertar tu corazón,
y sobrepasarlo con verdades ahora desconocidas.

Espero ver tu corazón,
Porque te amo, porque debemos ser uno…
pero uno con lo eterno.

Abro la ventana después de limitar con tu piel,
después de visitar mi fragilidad y tu grandeza,
y veo esas estrellas, veo esa luna… ese cielo.
Todo permanece, toda pasión, toda embriaguez…
y esta fragilidad se inunda de la mayor de las grandezas:
del sagrado anhelo y su respuesta.

¿Con que palabras decirte esto?
me atas de manos con tus exigencias...
¿Por qué no ves lo que yo veo en ti?
Mi piel se transforma en fuego que te quema,
es licor que te embriaga hasta tu grandeza..

Sólo pido dejarme mirar por ti en tu ventana...
y seguir mirandote.