30 may 2008

Testimoniando

Voy a testimoniarles acerca de como fui descubriendo este mundo bellisimo que ha marcado profundamente mi vida. La música.

Recuerdo que desde muy chico, me fascinaban las reuniones familiares. Todos mis tíos tocaban guitarra y se pasaban horas guitarriando, entonando canciones que me parecían buenísimas. Yo era el más feliz del mundo escuchándolos y me maravillaba muchisimo al escuchar la guitarra; Recuerdo que soñaba locamente con algún día aprender a dominar ese intrumento. En ese tiempo era muy pero muy chico; debí haber tenido entre 5 y 10 años.

Un día mi hermana necesitaba urgente una guitarra para el colegio, así que mis papas se la compraron. Al final ella nunca aprendió ni se intereso en esa guitarra y paradójicamente papa mono se quedo con ella. Pasaba horas observándola y tratando de sacarle algún tipo de sonido, hasta que de a poco, gracias a unas transcripciones de la revista mampato, aprendí fascinado y muy orgulloso mi primera canción..."Chico de mi barrio" de tormenta, un tema que conocía gracias a mis papas. También recuerdo que intentaba como loco sacar los punteos del mercado de testaccio de los Inti-illimani sin mucho éxito, pero la perseverancia nunca estuvo ausente.


Así, solo en casa fui aprendiendo, maravillándome y enamorandome de este mundo que estaba descubriendo.


Recuerdo también que cuando chico era muy fanático de los Prisioneros y en las tardes en que estaba solo, en el living de la casa, me imaginaba ser Claudio Narea en un recital, y usaba una roñosa escoba como guitarra. Y así, con el tiempo esa escoba solo se dedico a barrer y se reemplazo (menos mal), por la guitarra.

Eran tiempos tan bonitos!...y me apasionaba tanto tocar. A veces hecho de menos esa inocencia y esa pasión tan fuerte que sentía producto de ese enamoramiento. De repente uno ya más grande, más maduro, y lleno de responsabilidades empiezas a ver las cosas desde un punto de vista más formal, más racional...nose como llamarlo, pero me ha costado sentir esa misma pasión que sentía en la niñez por la música.

Después empezó ya esa etapa un poco complicada, de maduración, de darte cuenta de como son realmente las cosas, de empezar a tomar conciencia de tu alrededor y de formar esa imagen que uno tiene de si mismo. No tengo muy buenos recuerdos de esta etapa dado los millones de problemillas que me fueron surgiendo, pero esto no viene al caso. De todas formas fue una etapa genial en lo musical.


Mi gran amigo Nicolás fue mi gran compañero en esta etapa. Juntos formamos miles de grupos en el colegio que eran geniales y tengo muy bonitos recuerdos de ellos. Mi primera experiencia en los escenarios fue con la obra Jesucristo superestrella en un taller del colegio. Luego formamos un grupo en que tocábamos punk y ska; la verdad hacíamos solo ruido, pero los ensayos eran de lo mejor (piscinas, asados, lemons stones, webeos, sexo, drogas y rock and roll xD).

Después nos hicimos un grupo tributo a los Jaivas con el cual tocamos en muchos colegios. Recuerdo haber tocado en un acto de enseñanza básica en un colegio y después de esa presentación miles de niños se nos abalanzaron a tocarnos y a pedirnos autógrafos...nos sentíamos unas verdaderas estrellas del rock and roll.
Y por ultimo en una etapa muy roja y revolucionaria, nos hicimos un grupo tributo a Quilapayun; creo que ese fue nuestro punto culmine dado la calidad musical que logramos. Luego integre por un año, el grupo rei mestizo. En él creci mucho. Mi perspectiva y visión de la musica cambio radicalmente y madure un monton, gracias a mi gran amigo, el maestrisimo Miguel Ibarra.

Después me compre un Violín, y ahí comenzó un segundo gran enamoramiento. Ahora estoy alucinado aprendiendo y descubriendo cosas nuevas en ese instrumento.
Mi otra gran experiencia, que me esta llenando muchísimo, es el ofrecer el canto en alabanza a Dios. Tocar en el coro de mi capilla junto a mi queridísimas amigas a sido muy bonito y he sentido cosas que difícilmente se pueden describir con palabras. Darse cuenta que tu canto es la causa de una lágrima o una sonrisa, resulta muy bonito y de alguna forma te hace dar cuenta que la misión esta cumplida.

En fin...me volé describiendo mi historia musical.
Concluyendo...mi vida realmente ha sido muy bonita, solo resta dar gracias a Dios por todo lo pasado, por todo lo que pasaré y por este maravillosisimo talento que el patroncito me regalo.

Ahora estoy muy feliz estudiando pedagogía en música; alucino con los ramos musicales y la estoy pasando muuy bien en la U. Progresando, tocando violín, guitarra e integrando algunos grupos, y con las maximas proyecciones de llenar ese espacio vacio que se encuentra en la educación diferencial dentro del mundo musical.

Enamórense de lo que les gusta. Amen su vocación, utilizenla como una herramienta para moldear y mejorar esta sociedad. Ofrezcanla siempre al servicio de los demás y sean felices con ella.


(La foto...a ella le tengo mucho cariño; es de un niño que conoci en unas colonias urbanas; primera vez que tocaba una guitarra y lo vi muy feliz con ese intrumento. Me vi reflejado de alguna forma cuando tenía su edad)


José.